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Tag Archives: Precipitación

Florentino Ameghino. El autodidacta nacido irónicamente en Luján relató hace más de un siglo aquello que la política desoyó durante el mismo lapso. “Obras de retención y no de desagüe”, solicitaba para dar la respuesta adecuada al ciclo de alternancia entre sequías e inundaciones. La política contemporánea, en cambio, reclama obras (de desague) cuando está en la oposición y promete obras (de desague) cuando está en el gobierno.

vía | Revista Noticias.

El fenómeno El Niño, que se verifica a partir de julio en el nordeste del país, y a partir de la primavera y verano en el Este. Para Vera, que desde hace más de veinte años estudia la variabilidad en las precipitaciones, la caída de agua es atípica, pero no inesperada. “El Niño es un fenómeno que se pronostica con seis meses de anticipación -dice-. En los países que hacen prevención activa lo están monitoreando desde el año pasado.”Sin embargo, para explicar la inundación es necesario tener en cuenta una compleja trama de causas conjugadas que van más allá de los milímetros caídos. “Tenemos la fantasía de que siempre hay una obra salvadora y que los desastres se producen porque no se hizo -opina Antonio Brailovsky, docente de la UBA y autor de Buenos Aires, ciudad inundable [Capital Intelectual]-. Pero hay que considerar otros factores. En primer lugar, las ciudades bajaron hacia terrenos cada vez con mayor riesgo de inundación. Por otro lado, debido al cambio climático, los ríos suben. Una ciudad que baja y un río que sube en algún punto se juntan. Hace 20 o 30 años que los científicos vienen avisando que la frecuencia de las fuertes lluvias aumentará. Pero cuando se producen, todos se sorprenden y dicen: «Huy, era cierto».” La trascendencia de los errores en la gestión urbana fue estudiada en profundidad en el caso de la cuenca baja del río Luján por la geógrafa Patricia Pintos y colegas de la Universidad Nacional de La Plata. “Hasta 2014 se habían instalado en humedales sobre la cuenca del Luján 65 barrios cerrados que ocupaban 9200 hectáreas -sintetiza-. Esto produjo una transformación de proporciones: se destruyó el ecosistema y, al sobreelevar los terrenos, se generó una barrera al escurrimiento del agua. Si uno se fija en las fotos aéreas de la inundación de 2014, puede ver cómo el barrio San Sebastián, que ocupa 1100 hectáreas en la margen derecha del río, no sufrió anegamientos. El agua avanzó sobre la izquierda ocupando áreas que antes permanecían secas.” Dado que ni el clima ni la localización de los barrios puede modificarse a corto plazo, los especialistas proponen medidas de mitigación y prevención. Entre ellas, hacer un manejo inteligente no de los municipios y de la cuenca; definir cuáles son las áreas de riesgo, que son las que alguna vez se inundaron, y establecer una moratoria de edificación hasta que se estipulen normas técnicas adecuadas (por ejemplo, casas elevadas como las del Delta o La Boca); revisar la última versión del Código Civil, que autoriza a construir cada vez más cerca de la margen del río, y diseñar buenos planes de evacuación. “El problema es que tenemos el negocio de poner gente en lugares inundables, después el de hacer obras y, como nunca alcanzan, hay que hacer más y venderle a la gente que son la solución definitiva para que vaya más gente a ocupar la zona de riesgo -dice Brailovksy-. En algún momento, hay que detener este círculo vicioso. Pero la solución definitiva o no existe o no la podemos pagar, que en la práctica es lo mismo.” Esperemos que estas consideraciones sean tenidas en cuenta. Según anticipa Vera, en los próximos meses se espera que siga lloviendo. “Aunque no tenemos certeza sobre la intensidad -subraya-, para la primavera calculamos que hay un 80% de posibilidades de que llueva por encima de lo normal en el este de la Argentina. Hasta el verano, hay pronóstico de lluvias.”.

vía  lanacion.com  .

#infographic #climateChange | Paige_cool weather |

http://www.iiama.upv.es/iiama/.

reducción en el número de días con heladas, con el potencial beneficio para la producción agrícola. Asimismo, se afirma que las olas de calor aumentaron considerablemente en el norte y en el este del país.”Estos eventos, una de cuyas manifestaciones más severas se produjo recientemente en diciembre de 2013, evidencian la necesidad de activas políticas de adaptación por parte de los gobiernos a escala local, provincial y nacional y de la sociedad en su conjunto. En particular, resultaría importante mejorar y fortalecer los actuales sistemas de alerta, prevención y respuesta“.

El capítulo 7 del informe ejecutivo es el que vuelca las perspectivas climáticas, con el elocuente título de “Proyecciones para el siglo XXI”. Lo que se espera para el resto de este siglo es más de lo mismo. Las temperaturas medias aumentarán en todo el país, con una tendencia más alta hacia el fin de siglo, teniendo en cuenta un escenario con mayores emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera. Y se hará más frecuente la ocurrencia de temperaturas extremas”. Más allá de ese escenario socioeconómico de continuación de altas emisiones (muy posible, por cierto) en las próximas décadas el aumento sería de medio a un grado en todo el país. Esto “implicaría una aceleración del calentamiento observado en los últimos 50 años”, afirman los especialistas y detallan: “El aumento de la temperatura proyectado es mayor en el norte que en el sur, con un máximo en el noroeste de más de 3,5°C que se prolonga hacia el sur en los escenarios de mayor calentamiento llegando hasta el centro de la Patagonia”.

MÁS LLUVIA, PERO NO TANTA

De acuerdo con el informe, el estudio de los últimos 50 años arroja que las precipitaciones aumentaron en casi todo el territorio. Los mayores aumentos se dieron en el este del país, con más de 200 mm para algunas zonas, y facilitaron, en algunos casos, la expansión de la frontera agrícola hacia el oeste. Otro paréntesis destacable del informe resalta la importancia de “profundizar las investigaciones sobre los aspectos ambientales y socioeconómicos asociados con esta expansión agrícola, así como aumentar el conocimiento y el asesoramiento técnico para obtener la mayor ventaja de las nuevas condiciones climáticas”. Las precipitaciones extremas se hicieron más frecuentes en gran parte del país. “Este resultado, a la luz de los recientes impactos que afectaron a nuestro país en las ciudades de Santa Fe, Buenos Aires, La Plata y otras localidades, confirman la necesidad de fortalecer los actuales sistemas de alerta sobre inundaciones de diverso tipo, expandiendo las redes de monitoreo y las capacidades de predicción, además de mejorar los planes específicos de prevención y respuesta rápida, así como de reparación de los daños originados” En lo que respecta al oeste y al norte del país, el informe indica que en los últimos 50 años se registró un cambio hacia la prolongación del período seco invernal. “Esto podría estar generando problemas en la disponibilidad de agua para las poblaciones, condiciones más favorables para incendios incontrolados de bosques y pasturas, así como condiciones de estrés sobre la actividad ganadera” Más allá de los fenómenos extremos, los cambios en las precipitaciones promedio en todo el país no serían relevantes: podrían rondar entre un aumento del 10% y una disminución del 10%. Aunque este resultado tiene cierto grado de incertidumbre debido a las limitaciones que los modelos climáticos todavía tienen para representar la lluvia. Sí se prevé una reducción en la disponibilidad de agua de riego en la región cuyana, poniendo en riesgo la actividad vitivinícola y frutihortícola de la región. “Ante este riesgo potencial, sería importante implementar investigaciones y desarrollos integrales sobre el funcionamiento de tales oasis, que teniendo en cuenta su complejidad física y socioeconómica, contribuyan a determinar futuras medidas de adaptación“.

vía – Yahoo Noticias.

– YouTube.

JICA: El libro está dividido en dos partes: en la primera se explican los conceptos básicos para entender el fenómeno de las inundaciones urbanas, se presenta un panorama de las amenazas hidrometeorológicas y de las tendencias hidrológicas en la Argentina y se analiza la vulnerabilidad frente a las inundaciones. En la segunda, expertos abordan diferentes tipos de medidas que pueden ponerse en marcha para reducir la vulnerabilidad asociada a inundaciones, tales como obras de infraestructura y también aquellas orientadas a mejorar la convivencia con los cursos de agua.

vía Webpicking.com: 

 

Osvaldo Canziani, climatólogo y copresidente del grupo que de la ONU que recibió el Premio Nobel por sus investigaciones sobre el cambio climático, analizó ante DyN el aumento de las tormentas en el país.

YouTube.

“Estas megasequías durante 1100 y 1200 persistieron durante 20, 30, 40, 50 años seguidos y fueron sequías que nadie en la historia de Estados Unidos ha experimentado nunca”, aseguró Ben Cook, del Instituto Goddard para Estudios del Espacio en la NASA. “La sequía que la gente sabe que ocurrió en la década de los 30 conocida como “Dust Bowl” (literalmente Cuenco de Polvo) o la sequía de los años 50 o incluso la actual en California y el suroeste, son sequías naturales que se esperan duren solo unos años o quizá una década. Imagínese en cambio la actual sequía por otros 20 años” Ya hay un consenso general de que el suroeste y las planicies centrales de EE.UU. (un espacio geográfico que va desde el norte de Texas hasta las Dakotas) se secarán como consecuencia del incremento de los gases que generan el efecto invernadero en la atmósfera. Sin embargo, la investigación del doctor Cook ha tratado de centrarse específicamente en las implicaciones de esa sequía.

vía  – BBC Mundo.

Ya cayeron 1924 milímetros, cifra sólo superada por los 2024 del año 1900

vía  – lanacion.com  .