Skip navigation

Media_httpsiwsjnetpub_yfiwm

via online.wsj.com In addition, the IPCC assumed that computer models accurately included any alternative sources of warming—most notably, the natural, unforced variability associated with phenomena like El Nino, the Pacific Decadal Oscillation, etc. Yet the relative absence of statistically significant warming for over a decade shows clearly that this assumption was wrong. Of course, none of this matters any longer to those replacing reason with assertions of authority. Consider a letter of April 9 to the Financial Times by the presidents of the U.S. National Academy of Science and the Royal Society (Ralph Cicerone and Martin Rees, respectively). It acknowledges that climategate has contributed to a reduced concern among the public, as has unusually cold weather. But Messrs. Cicerone and Rees insist that nothing has happened to alter the rather extreme statement that climate is changing and it is due to human action. They then throw in a very peculiar statement (referring to warming), almost in passing: “Uncertainties in the future rate of this rise, stemming largely from the ‘feedback’ effects on water vapour and clouds, are topics of current research.” Who would guess, from this statement, that the feedback effects are the crucial question? Without these positive feedbacks assumed by computer modelers, there would be no significant problem, and the various catastrophes that depend on numerous factors would no longer be related to anthropogenic global warming.

Y es que una cosa es ser escéptico, incluso por cuenta de otros, y otra alardear públicamente de que la defensa del medio ambiente en general es una estupidez, celebrar los malos resultados de los ecologistas, manifestar alegría cuando las empresas de energías renovables se desploman en la bolsa (“se lo tienen merecido”) y otras lindezas por el estilo, aparte de entrar en contradicción consigo mismo con sorprendente frecuencia y sin que se sienta en la obligación de pedir disculpas o de razonar con rigor los motivos que le hayan hecho variar de posición.

No se ha enterado de que la detención del calentamiento después de la 2ª guerra mundial fue debida precisamente al efecto de apantallamiento solar causado por los aerosoles que emiten las centrales eléctricas de carbón sin filtros. Esto sucede todavía hoy, pero disminuyó sensiblemente a partir de la normativa que Europa estableció en los años 70 no para calentar el planeta, sino para evitar la lluvia de ácido sulfúrico.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: